sábado, 27 de septiembre de 2008

Zapatero no es Moisés

sábado 27 de septiembre de 2008

Ciertamente no es nada o nadie

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Zapatero
Tras esa expresión borderline se esconde la mala fe absoluta

Ciertamente no es nada o nadie. Más el destino, en bombas orientadas electoralmente, le condujo, como un paréntesis inesperado, hacia el gobierno de España. Decían los judíos que los jefes de las SS, vestidos de paisano, sin las alharacas nazis, parecían modestos maestros de escuela alemanes. No conviene, en consecuencia, caer en la errónea interpretación de la nulidad de personajes irrelevantes en la historia. Hicieron y harán mucho daño. Zapatero es un político, sin pasado o futuro. Sin el lugar al que acomoda, no llamaría la atención en campo alguno. Su fusión con el paisaje gris de la naturaleza es total.

Aunque a media España no le cabe en la cabeza, debe recordarse que Zapatero, bien es cierto que mediatizado por clasificables o irreconocibles alianzas, es Presidente del Gobierno. No cabe confundirlo con un maestro de escuela o un abogado sin despacho, porque es muy malo. ¡Presidente, Presidente…un violento choque de realidad implacable!

La indolente orientación del hombre adquiere límites supremos en el complejísimo ámbito de las relaciones internacionales. Por experiencia, y no me alegro de ello, jamás un político español ha adquirido perfiles tan absurdos y, por extensión, tan poco serios . En medio mundo te interrogan sobre el camino, la vía, el norte, la adecuación de España a estrategia geopolítica conocida o identificable. No lo sé, replico. Inertes las instituciones, silentes la mayor parte de los medios, la mitad del pueblo español de vacaciones perpetuas… acierto, insinúo, aquello que me parece aproximado: si no hay Nación, no puede haber Política Exterior. Zapatero no posee idea nacional y se limita, pues, a declaraciones coyunturales que le ofrecen las cosas que surgen.

¿Por qué ese mecanismo de autodestrucción exterior? Siempre le esperará Marruecos… En el desatino habitual y globalizador, quedaba Israel. Sus amigos de Irán, Irak («los insurgentes»), Siria, Marruecos… han encontrado al portavoz europeo antisemita, antijudío, anti Estado de Israel, en Zapatero (yo creo que él sabe lo que, en realidad, piensan de su persona). El trabajo sucio de tan peligrosa política lo realizaban Francia o Rusia. Lo que a Francia le interesa el Líbano, me lo reservo. Pero el alimento de la enfermedad antijudia, encuentra carne quemada en el «humanitarismo» o la «paz» francesa.

La cuestión es que Zapatero, Moratinos y demás genios no obtienen nada a cambio. Y a todos estos déspotas y tiburones árabes les cae simpático un propagandista, un embajador… por nada. Ni una cerveza, ni un convenio, ni una visita, ni un harén. Un auténtico pardillo, me ha dicho algún diplomático.

Ha comparado Zapatero la actual crisis Líbano-Israelí con ¡La Guerra de Irak! Apoteósico, fantástico, brillante. También las Termópilas o la Batalla de Salamina, describen nuestra (no vuestra) tortuosa relación con Oriente. Y el Imperio Otomano y… El problema es que lo ha dicho, aunque la prensa internacional lo ignore, el Presidente del Gobierno español. Sé que él tiene que justificar hasta el final su origen legitimador: la Guerra de Irak. Por ella y otros oráculos, que conoceremos, alcanzó el trono de Darío.

Oiga, Zapatero, antes de Irak, vivió y murió Israel. Sucumbirá Irak y Zapatero y todos los mamporreros de la cultura española, fluirán en el río del olvido e Israel continuará. Problema, supervivencia, historia. Incluso a España no la habrán matado. Franco dio vida a los nacionalismos. Zapatero acabara otorgando identidad a España. No se destruyen siglos de historia. Aunque se quiera...

Zapatero: ¿Sabes algo de los Derechos Humanos en Irán? ¿De su programa nuclear? ¿Del terrorismo de Hizbulá, pertrechado por los gobiernos sirio e iraní o de Hamás? ¿Sabes algo de la Historia de Israel? Estos son tus amigos: Hamás, Hizbulá, los Ayatolá iraníes.

¿Por qué no envías el regimiento por ti dirigido (hasta en esto es nuevo rico de la política: odia al ejercito español, pero la tentación de tener uno propio le paraliza), a luchar contra los sucios, cerdos, asquerosos judíos? Ni siquiera Franco pensó asi. Tuvo que llegar Zapatero, sus medios, sus intelectuales...