
Irán no detendrá su proyecto nuclear y espera que los Estados Unidos cambien su fracasado enfoque del palo y la zanahoria para la solución de la controversia con Teherán, anunció el ministerio de Relaciones Exteriores iraní.
El presidente electo de EEUU, Barack Obama, comentó que estaba dispuesto a ofrecer incentivos económicos a Irán para detener su programa nuclear, que Washington recalca que está destinado a fabricar bombas. Sin embargo, advirtió que las sanciones podrían endurecerse si se niegan.
"Si ellos se aferran a la idea de la suspensión del enriquecimiento de uranio, nuestra respuesta será que Irán nunca suspenderá dicho proceso", reiteró el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Hasan Kashkavi.
Washington, que cortó los lazos con Teherán tras la revolución de 1979 que derrocó a la monarquía del Shah que apoyaba, presiona para aislar al régimen de Mahmud Ahmadineyad si continúa con sus planes nucleares.
Irán es el cuarto mayor productor de petróleo del mundo e insiste en que quiere dominar la tecnología nuclear para generar electricidad por lo que puede ahorrar más de sus reservas de petróleo y gas para las exportaciones.
El enriquecimiento de uranio es la parte del programa que más preocupa a Occidente porque si el uranio se enriquece mucho más puede utilizarse como material en ojivas, así como para hacer combustible para plantas de energía.
"Si la nueva postura es eliminar las preocupaciones sobre las actividades nucleares de Irán, estamos dispuestos para ello. Sin embargo, nuestra expectativa es que se debe reconocer nuestro derecho a la tecnología nuclear", afirmó Kashkavi.
"La vieja política del palo y la zanahoria tiene que cambiar y transformarse en una política interactiva", concluyó.
El presidente electo de EEUU, Barack Obama, comentó que estaba dispuesto a ofrecer incentivos económicos a Irán para detener su programa nuclear, que Washington recalca que está destinado a fabricar bombas. Sin embargo, advirtió que las sanciones podrían endurecerse si se niegan.
"Si ellos se aferran a la idea de la suspensión del enriquecimiento de uranio, nuestra respuesta será que Irán nunca suspenderá dicho proceso", reiteró el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Hasan Kashkavi.
Washington, que cortó los lazos con Teherán tras la revolución de 1979 que derrocó a la monarquía del Shah que apoyaba, presiona para aislar al régimen de Mahmud Ahmadineyad si continúa con sus planes nucleares.
Irán es el cuarto mayor productor de petróleo del mundo e insiste en que quiere dominar la tecnología nuclear para generar electricidad por lo que puede ahorrar más de sus reservas de petróleo y gas para las exportaciones.
El enriquecimiento de uranio es la parte del programa que más preocupa a Occidente porque si el uranio se enriquece mucho más puede utilizarse como material en ojivas, así como para hacer combustible para plantas de energía.
"Si la nueva postura es eliminar las preocupaciones sobre las actividades nucleares de Irán, estamos dispuestos para ello. Sin embargo, nuestra expectativa es que se debe reconocer nuestro derecho a la tecnología nuclear", afirmó Kashkavi.
"La vieja política del palo y la zanahoria tiene que cambiar y transformarse en una política interactiva", concluyó.
